Concepción Cabrera de Armida

Misioneros del Espíritu Santo MoreliaA partir de 1926 y hasta poco antes de su muerte, en 1936, Dios traía a Concha a Morelia para hacer en ella “derroche de sus gracias”. Venía cada año a hacer sus ejercicios espirituales dirigidos por Mons. Luis Maria Martínez. En los primeros años se desbordaba Jesús en las manifestaciones de su amor y le decía claramente lo que quería de ella.En sus últimos años pasaba Concha el tiempo en absoluta oscuridad, en la más completa desolación. Jesús le hacía comprender que Él obraba en su persona, a pesar de todo.En este sentido, Morelia fue una gracia para Concha y Concha una gracia para Morelia.

En 1926 Jesús le dice:

— Tu tenías que venir a esta Ciudad a traer pureza y bendiciones, para los sacerdotes muy especialmente… Tienes aquí que comprar gracias para los Pastores y para las ovejas”[1].

Concha le dice a Jesús en 1929:

— Señor, me da mucha pena dejar Morelia

— Al cabo te la llevas en el corazón y en el mío, que es el tuyo. Y mi Corazón distingue a este lugar con muchas predilecciones[2]

…y en 1931:Misioneros del Espíritu Santo Morelia

— Señor, ¿Por qué te siento aquí en Morelia tan cerca, como más sin velos como que absorbes todo mi ser?

— No te lo he de decir todo, pero nomás una cosa: que aquí he puesto el centro de tu amor a mí en los sacerdotes, es decir, en mi Iglesia; acuérdate que te dije que de aquí se derramaría el raudal de gracias en todo el mundo, en los sacerdotes. Es aquí ahora, el centro capital, el centro espiritual de las Obras de la Cruz por mis altos fines, la fuente que nutrirá los ríos de otras partes de otras naciones[3]

 

[1] Cabrera de Armida Concepción. Cuenta de Conciencia (CC). 47,48.51, Julio 20 1926
[2] CC 53, 86; 7 de diciembre de 1929
[3] CC 57, 275-278; 24 de diciembre de 1931