Crónica de un domingo especial

Crónica de un domingo especial
26 de julio de 2015

Un día anhelado por un tiempo, y esperado con ansiedad recientemente.

En el año pasado, con motivo del centenario de la fundación de la Congregación, en la comunidad de religiosos de Misioneros del Espíritu Santo de Morelia, tuvimos la “feliz idea” de implantar una cruz del apostolado en el atrio del Templo del Espíritu Santo y de la Cruz de esta Ciudad. Sin pensarlo demasiado, mandamos a hacer los símbolos de la Cruz en Jesús María, pues ahí hay alguien que se ha especializado en este arte. Hicimos la consulta con un ingeniero, para saber lo que se necesitaba, y la respuesta fue el primer golpe desmoralizador: hay que poner una zapata y una columna de por lo menos un metro de profundidad dentro de la tierra. ¡Esto cuesta dinero! Por si fuera poco, la elaboración en madera, trámites y permisos, resultaba incosteable para nuestra economía. ¡Ni hablar!Guardamos los símbolos para mejores tiempos.

Un matrimonio muy cercano a la Espiritualidad de la Cruz, y muy estimado por la comunidad de misioneros desde hace tiempo, se ofrecieron, para que en forma anónima costearan los gastos para este objetivo. Con tiempo, Gilberto consultó la idea con el Cardenal, la que aceptó con agrado, y él sugirió el lugar donde debería de quedar instalada.

Se iniciaron los trámites: Arquidiócesis, INAH, municipio, obras públicas, y con el tiempo necesario todo quedó cubierto. La semana del 20 de julio se inició la excavación, bastante profunda, para poner la zapata de base, a lo que alguien, con sentido del humor, puesto que por estos tiempos los túneles son famosos en México, preguntó, con mucho ingenio, que si queríamos construir un túnel ¿a dónde pretendíamos llegar?

Instalación de la Cruz (1)En el centro del socavón, los albañiles levantaron la columna de concreto para recibir el peso de la Cruz; el viernes se recubrió la columna con cantera traída expresamente de Tlalpujahua para este fin. El sábado ya estaba la base lista parInstalación de la Cruz (3)a recibir la preciada carga.

Mientras, la Cruz de madera, construida de un solo árbol, era preparada cuidadosamente, y repasada una y otra vez, con el procedimiento adecuado, para protegerla del medio ambiente. ¡Por fin llegó el día.

Temprano, como a las nueve de la mañana, llega el equipo de trabajadores del Ingeniero Alejandro Bravo, que con una rapidez y agilidad increíble, ponen los andamios en el lugar y la forma adecuada para colocar la Cruz.

Un poco más tarde llega la Cruz, ya armada, en una camioneta, totalmente cubierta, para que no se deteriore, y con gran cuidado es llevada al interior y descubierta. ¡PRECIOSA!

Instalación de la Cruz (5)Pintada en un color café oscuro le da el sello de sobriedad que requiere el símbolo de nuestra espiritualidad. Con mucho cuidado y mucha habilidad, es levantada y puesta en el hueco que en el centro de la base ya está preparado para recibirla.

Los elementos de precisión están a cargo delInstalación de la Cruz (19) maestro y del carpintero para que la Cruz quede en el lugar exacto y preciso, usando la técnica adecuada que la práctica y el ejercicio en estos menesteres han enseñado a la humanidad su sapiencia y utilidad, y con ello lograr un perfecto asentamiento, “a plomo”, totalmente perpendicular.

Una vez asentada la Cruz en su pedestal, se rellena el hueco donde se puso, con una mezcla de cemento y aditivos especiales, que al ir “fraguando” el cemento, se expande y ocupa totalmente el espacio que quede libre.

Fijar los símbolos del Espíritu Santo y el Corazón de la Cruz en su lugar, es obra de artesanos que con precisión, habilidad y finura se realizan en seguida. La Cruz del Apostolado se manifiesta espléndida, bella en su construcción, hermosa en su presentación, profunda en su espiritualidad y alentadora en su promesa.

Instalación de la Cruz (36)Cabe comentar que cuando ya se veía la posibilidad de cumplir el anhelado deseo de implantar la Cruz en el atrio del Templo, en comunidad pensamos que sería importante juntar en esta fecha dos acontecimientos para darle realce. El primero, desde luego, era la implantación de la Cruz; pero considerando que durante el mes de julio estaban en la comunidad Pablo Meza y Juan Carlos Equihua, en un curso de verano que han estado recibiendo durante varios años, y que recientemente, apenas hace un mes, recibieron la ordenación sacerdotal, por ser conocidos y apreciados en la comunidad cristiana del Templo, creímos oportuno realizar una celebración especial en torno a ellos, uniéndonos en la acción de gracias por su sacerdocio y compartir el acontecimiento con la comunidad eclesial. Así que, aunque oficialmente no era un “cantamisa”, extraoficialmente así lo celebramos, puesto que apenas a unos días de su ordenación, ya estaban en esta comunidad. Además, al ser invitado el Cardenal Don Alberto Suárez Inda, aceptó, amablemente presidir la Eucaristía y bendecir la Cruz. De esta manera, los elementos para darle realce y solemnidad al acontecimiento, se conjugaron para propiciar un evento comunitario eclesial, y un verdadero festejo.

Eucaristía y bendición (20)Previo ensayo de los cantos para la Celebración, a la una y media se inicia la procesión de entrada. El Cardenal, “los cantamisanos”, Gilberto, Eduardo, Juan Antonio Romero, de la Provincia de Cristo Sacerdote, entran solemnemente al Templo, mientras resuena vibrante el canto “Pueblo de Reyes”. La Celebración transcurre de manera fluida, y se percibe la presencia del Espíritu que genera un sentimiento de gozo que inunda los corazones de los presentes y que se transforma en una participación exultante y jubilosa. Al concluir la Eucaristía, el Cardenal bendice la Cruz, hace la referencia de que es el símbolo de la Espiritualidad de la Cruz, y una invitación, para que por ella, vivamos más profundamente nuestra fe. El festejo se concluye con una “sabrosa taquiza” para todos los asistentes.

Eucaristía y bendición (29)Esta Cruz del Apostolado queda como un testimonio fehaciente de la presencia de la Espiritualidad de la Cruz en la Arquidiócesis de Morelia, desde que en 1920 el P. Félix Rougier fundó esta comunidad, como también de los Misioneros del Espíritu Santo que han entregado parte de su vida al servicio de este pueblo de Dios.

 

IMG_1209 (BR)P. José Alfredo Laso Gavito, msps

5 thoughts on Crónica de un domingo especial

  1. verdaderamente me han contagiado su entusiasmo y amor a esta Cruz, que siga esparciendo vitud y vida, felicidades a toda la comunidad!!!!!

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  2. Realmente me impactó cuando en imágenes anteriores oí el latir del corazón de Dios; para mí fue algo grande. Sentí de inmediato una gran manifestación de la presencia de Dios

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    1. Esta Cruz está destinada a salvar a muchos, pues nos enseña la mística para acceder al Corazón de Jesús; es ahí donde el hombre se encuentra con su “verdadero yo”…el lugar donde se reconoce como imagen Suya; el lugar donde Él, al mirar al hombre, se ve a Sí mismo. Que dios te bendiga.

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  3. Fue un celebración muy hermosa, que alegría que participaran Pablo y Juan Carlos, recién ordenados sacerdotes MSpS. Nos sentimos felices de ser miembros de la Familia de la Cruz. ¡FELICIDADES A TODO EL PUEBLO SACERDOTAL!

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