2º Domingo del tiempo ordinario: «¿Qué buscan?»

2º Domingo del tiempo ordinario: «¿Qué buscan?»

Misioneros del Espíritu Santo Morelia

P. Sergio García, msps

Dicen que las ciencias se especifican por su objeto, los hombres se definen por sus búsquedas, los pueblos progresan por lo que anhelan. La búsqueda, el anhelo, la inquietud define lo más profundo del hombre que es “curioso por esencia”: todo lo ve, todo lo anhela, todo lo busca, todo lo destripa, todo lo quiere dominar. ¿Qué buscan?

Normalmente se busca el tener poder, imagen, prestigio, éxito, salud, dinero etc. “Tanto vales cuanto tienes”, parece decir el mundo. En realidad, somos egoístas por naturaleza, nos buscamos porque nos necesitamos. Cuando hablamos del amor expresamos una profunda necesidad y no sabemos qué es primero si “te necesito porque te amo o te amo porque te necesito”; o, por el contrario, se van entrelazando.

En el evangelio encontramos la palabra clave de Jesús: “¿Qué buscan?” Cuando una pregunta se responde con otra pregunta podemos esperar algo muy especial: “Maestro, ¿dónde vives?”. Lo especial viene en la respuesta de Jesús: “Vengan a ver”.

Dice Alonso Shökel: “Al tercer día recién encontramos las primeras palabras de Jesús en este evangelio: ¿Qué buscan? (38). Estas palabras abrían el ritual del comienzo de la vida religiosa. Serán las primeras de Jesús resucitado a María Magdalena (20,15). Ésta será la primera pregunta de Jesús al comienzo de la pasión en Getsemaní (18,4). Ésta es la pregunta básica que todo cristiano deberá hacerse antes de cualquier proyecto o acción. Los dos discípulos se quedaron con Jesús, convivieron con Él; por eso Andrés podía decir al día siguiente que Jesús era el Mesías (41)”.

¿Qué buscamos? ¿A quién se dirigen nuestros pasos? ¿Qué buscan nuestras miradas? ¿Por quién late nuestro corazón? Jesús lo dirá claramente: “Busca y encontrarás, llama y se te abrirá, pide y se te dará…” Buscar a Jesús es lo mejor que nos puede pasar en la vida. Lo asombroso es que lo podemos buscar porque en el fondo ya lo tenemos.

Misioneros del Espíritu Santo  Morelia

¿Qué buscamos? ¿A quién se dirigen nuestros pasos? ¿Qué buscan nuestras miradas? ¿Por quién late nuestro corazón?

Acabo de leer un artículo sobre “la historia como maestra de la vida” ante la realidad social de México. La sugerencia es que, para solucionar la situación desastrosa que vive nuestro País, demos algunos pasos significativos, sea por el rechazo a discursos vanos, sea por la confrontación efectiva contra los dirigentes. ¿Qué buscamos? Encontrar caminos de justicia y de verdad.

¿Qué buscan? Parece decirnos en cada paso Jesús. Nuestro acercamiento a él puede llevarnos a respuestas inesperadas: “vengan a ver”. No se detiene Jesús en discursos vanos y promesas reiterativas: “vengan a ver”, decidan después de ver, experimenten el encuentro, decidan qué hacer con sus vidas, arriesguen a cambiar radicalmente de perspectiva de la vida. Nuestra ser se especifica por su objeto, por lo que buscamos, por lo que experimentamos y estamos dispuestos a ser transformados. Que cierta y curiosa es esa expresión: “era tan pobre que sólo tenía mucho dinero”. Cuando caminamos al encuentro de Jesús vamos dejando todo lo que nos impide pasar por la puerta estrecha en la que nosotros sí podemos pasar, pero el montón de cosas que hemos tomado por el camino no podrán pasar. ¿Para qué si lo tendremos a él?

Y esto es el “venir a ver” de cada día, el “venir a ver” que impacta en toda nuestra existencia para que de una vez por todas hagamos a un lado la mediocridad, lo insubstancial de una fe que no lleva a nada. Ver, saber ver, saber buscar y lanzarse a la aventura de pasar no toda la tarde con él sino toda la vida. Él nos invita: “permanezcan en mí” y darán mucho fruto.

P. Sergio García Guerrero, msps

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